Mensaje de error

  • Notice: Undefined variable: ub en my_visitors_get_count() (línea 254 de /home/fundamentosc/public_html/sites/all/modules/my_visitors/my_visitors.module).
  • Notice: Undefined variable: ub en my_visitors_get_count() (línea 266 de /home/fundamentosc/public_html/sites/all/modules/my_visitors/my_visitors.module).

EMBRIOLOGIA DE LOS OVARIOS:

Las gónadas adquieren características morfológicas femeninas o masculinas hasta la 7 semana del desarrollo embrionario (1).

 

Hacia la 3 a 4 semana de vida intrauterina el embrión está constituido por un disco trilaminar formado por la lámina del ectodermo, del mesodermo y del endodermo. La lámina del ectodermo embrionario da origen a la formación del tubo neural a nivel dorsal y la lámina del endodermo embrionario da origen al intestino primitivo a nivel ventral, los cuales son lógicamente dos tubos uno localizado en la región dorsal y otro en la región ventral del disco trilaminar embrionario. Entre los dos tubos queda la tercera lámina, que corresponde a la capa intermedia del disco trilaminar o sea al mesodermo, y es el que nos interesa en este momento.

 

El mesodermo se subdivide en tres regiones (o “capas”) que de la región dorsal a la ventral del embrión corresponden al mesodermo paraxial, medial y lateral: El mesodermo paraxial (localizado dorsalmente alrededor del tubo neural y la notocorda) da origen a los somitómeros y somitas (que darán origen al esqueleto axial, los músculos y la piel); el mesodermo intermedio (localizado inmediatamente debajo en dirección ventral del mesodermo paraxial) es el que nos interesa en este momento porque va a dar origen al sistema urogenital (corteza de las suprarrenales, riñones, uréteres, en la mujer los ovarios, las trompas de Falopio, el útero y cúpula vaginal y en el hombre los testículos, el epidídimo y los conductos deferentes) y finalmente el mesodermo lateral o placa lateral (“región” más ventral de las tres zonas) da origen a las serosas (pericardio, pleura y peritoneo), el esternón y al esqueleto apendicular.

 

El mesodermo intermedio se encuentra a lo largo de todo el embrión formando un cordón celular macizo, el cual se va a dividir en tres regiones de cervical a lumbar: pronefro, mesonefro y metanefro. El pronefro da origen a unas unidades excretoras primitivas rudimentarias denominados nefrotomas, los cuales no son funcionales e involucionan al final de la 4 semana sin formar ninguna estructura. El mesonefro, da origen a unas unidades funcionales denominadas corpúsculos renales con producción de orina, pero estas involucionan hacia la octava semana de la embriogénesis. En este momento las células mesenquimales del mesonefro que no desaparecen se trasforma en una estructura denominada cresta urogenital, la cual ha sido el destino de las células germinales primordiales (que han migrado desde el saco vitelino y llegan a la cresta neural a la 6 semana de vida intrauterina),  las cuales invaden esta cresta urogenital, dando lugar a la formación de las gónadas indiferenciadas.

 

En los fetos femeninos, las células germinales primordiales adolecen del cromosoma Y, lo cual hace que la cresta urogenital se transforme en ovarios. Esto se debe a que las células epiteliales (epitelio celómico), que recubren la cresta urogenital , derivadas del endodermo, se trasforman en células foliculares que darán origen a los folículos ováricos y las células mesenquimales, derivadas del mesodermo que forman el mesonefro y la cresta urogenital, se trasforman en las células del estroma de la médula del ovario.

 

Por otra parte la ausencia del factor anti-Mullerino (sintetizado por la células de Sertoli) permite que se desarrolle un conducto a lo largo del mesonefro denominado conducto paramesonéfrico de Müller, el cual al desarrollarse va a dar origen a las trompas de Falopio, el útero y la cúpula vagina; y la ausencia de testosterona hace que el conducto de Wolff se degenere  (1)

 

En resumen, las gónadas se originan de dos capas germinales, el mesodermo y endodermo. El mesodermo, específicamente el mesodermo intermedio, da origen al mesonefro el cual prolifera y es recubierto por una capa del endodermo (epitelio celómico), formando la cresta urogenital o pliegue gonadal o genital. Luego el epitelio (endodermo) que recubre el pliegue urogenital, prolifera y penetra el mesenquima para formar cordones sexuales primitivos (que luego involucionan) y las células foliculares y en este momento la cresta urogenital ahora se llaman gónadas indiferenciadas  (1).

 

Diferenciación de las gónadas indiferenciadas en ovarios:

Debido a que las células germinales primordiales que darán origen a los ovarios no poseen el cromosoma Y, entonces no poseen el gen SRY, y en consecuencia se induce la formación del ovario, por cuanto los cordones sexuales primitivos se disgregan y desaparecen, se involuciona el conducto mesonéfrico de Wolff y se forma el conducto paramesonéfico de Müller.

Las células germinales primitivas se convierten en ovogonias y las células endoteliales que recubren la cresta urogenital siguen proliferando y dan lugar a una segunda generación de cordones, pero ahora corticales, los cuales se introducen en la mesénquima adyacente permaneciendo cerca de la superficie, los cuales luego se disgregan y las células de los cordones corticales disgregadas se convierten en células foliculares, que rodean las ovogonias, formando los folículos primarios (1). Esto en el 4 mes (semana 16). Cuando se desarrolla la corteza de la gónada indiferenciada se forma los ovarios.

 

Descenso ovárico:

A consecuencia de la atrofia del mesonefro, el crecimiento caudal del abdomen y el aumento del tamaño del ovario, se genera un movimiento caudal de éstos a lo largo del abdomen guiado por el gubernáculo, desde la región toracolumbar donde se localiza el mesonefro, para irse a reubicar definitivamente en la pared lateral de la pelvis, sin introducirse en los conductos inguinales, como lo hace el testículo (2). Esta migración se sucede durante el 3 mes de la gestación (3).

El gubernáculo está unido al útero cerca de la zona de unión de la trompa uterina. La parte craneal del gubernáculo se convierte en el ligamento ovárico mientras que su parte caudal forma el ligamento redondo del útero . Este ligamento redondo se introduce en los conductos inguinales y finalizan en los labios mayores. El proceso vaginal, que es relativamente pequeño en el feto de sexo femenino, suele obliterarse y desaparece mucho antes del parto. La persistencia del proceso vaginal en el feto de sexo femenino se denomina proceso vaginal del peritoneo o canal de Nuck (2).

 

Conductos genitales:

Inicialmente todo embrión tiene los dos conductos: conducto mesonéfrico o de Wolf y el paramesonéfrico o de Müller.

El de Müller se forma del endodermo al lado de la cresta urogenital por fuera del de Wolf. En la parte cefálica termina en la cavidad abdominal y en la caudal se fusión con el otro conducto de Müller y desembocan en el seno urogenital.

En los fetos femeninos el hecho de no haber testosterona hace que el conducto mesonéfrico involucione y como no hay el Factor inhibidor de Müller, éste se desarrolla.

 

BIBLIOGRAFIA:

1.            Sadler TW. Embriología Médica, Langman. 13o Edición. Buenos Aires (Arg): Lappincott Castellano; 2015. 422 p.

2.            Moore K, Persaud TVN, Torchia MG. Embriologia clinica. 9.a edición. Winnipeg, Manitoba, Canada: Elsevier; 2013. 1181 p.

3.            Tortora G, Derrickson B. Principios de Anatomía y Fisiologpia. 13a ed. Mexico DF: Panamericana; 2011. 1340 p.